Arquitectura y cooperación
Un taller para reconectar con el propósito de nuestra profesión
En 2021 pisé mi primera obra en Uganda como voluntario. No tenía bagaje alguno en construcción, pero aquella experiencia tan cercana, humana y manual hizo que me reconciliase con la arquitectura. Tras comprobar el impacto positivo que podemos tener en el mundo mediante nuestra profesión, decidí lanzar un taller presencial para arquitectos que, como tú, no perciben impacto en lo que hacen y sienten vocación por la parte más humana y social de la arquitectura.
Este taller es mucho más que un viaje: es una experiencia vital.
A través de esta formación presencial, abro las puertas de mi día a día para que puedas:
Dirigir obra sobre el terreno.
Trabajarás codo a codo con el equipo local, aprendiendo las técnicas y procesos constructivos propios del contexto africano.
Visitar proyectos sociales ya construidos.
Conocerás de primera mano el impacto real de la arquitectura en las comunidades y cómo los espacios funcionan una vez están en uso.
Entender la cultura local y a su gente.
Una base imprescindible para diseñar y construir de forma sostenible, respetuosa y coherente con el entorno.
Descubrir un nuevo camino profesional.
Comprenderás qué supone realmente trabajar en cooperación internacional y cómo esta experiencia transforma tu forma de ejercer la arquitectura.
Si le ves sentido a todo esto, no es casualidad.
No es un viaje ni una formación al uso, es una experiencia que cambia la forma de mirar la profesión. Quizás sea el momento de dejar de pensarlo y vivir la arquitectura desde otro lugar.
Plazas muy limitadas (solo 3 por taller)





Quienes ya lo han vivido pueden contártelo mejor que yo.
"Para cualquier persona con inquietud por la cooperación, ganas de aventura, y empatía y respeto hacia otras formas de entender la vida, esta experiencia siempre merecerá la pena. Desde luego como profesional, y sobre todo como persona. El equipo que formamos con Rafa acabó siendo una pequeña familia que seguro nos acompañará siempre, junto con todos los recuerdos, personas y aprendizajes que nos ha regalado el taller."
"El taller de arquitectura en Uganda con Rafael Gil fue mi primer contacto con el África que siempre quise conocer, una experiencia vital con valor sobre todo humano al afrontar el proyecto arquitectónico con un contexto social, cultural y material profundamente distinto.
Permitió reflexionar sobre la responsabilidad del proyecto arquitectónico en la sociedad en que se desarrolla, el uso consciente de los recursos y el valor de crear y ser un buen equipo. Destacar especialmente el enfoque crítico y reflexivo del taller, del cual me llevé amistades y vivencias para toda la vida."
"Un punto de inflexión en mi carrera. Agradecida de haber trabajado y aprendido junto a grandes profesionales y, lo que es más importante, grandes personas. Escuchar, entender e intercambiar palabras con nuevas formas de pensar y ejercer la arquitectura, más allá de la forma. Por último, y no menos importante, destacar que se crean nuevas amistades con las que compartir y de las que aprender. Sin duda, se trata de un tren que pasa una vez en la vida… decidir subirme a él ha sido un acierto inimaginable."